Los brotes y el empoderamiento de la salud

Conoce el secreto ancestral de la alimentación viva; el boom energético, la clorofila y el poder de la multiplicación

Los brotes y germinados son la primera etapa del ciclo de vida de una planta y por eso mismo están llenos de vigor y energía. Una vez que el agua ha “despertado” la semilla en la oscuridad el germinado sobrevivirá por aproximadamente 10 días gracias a su propia fertilidad y la humedad en el ambiente. Esta etapa representa el momento más poderoso de una planta. 

Para conocer en profundidad la magia de los brotes y germinados visitamos Brotes Chile fundado por el ingeniero agrónomo Tomás Calderón hace 14 años. En Brotes Chile encontramos los principales brotes comestibles, la linaza, la semilla de girasol, las lentejas y el pasto de trigo, durante sus distintas fases de crecimiento.

Aprendimos cuando niños que las plantas crecen al absorber energía del sol a través de sus hojas y al asimilar humedad y nutrientes desde el suelo a través de sus raíces. Entonces si en un principio solo necesitan agua para germinar, ¿De dónde obtienen el resto de la energía? En el caso de estas semillas de unos componentes internos llamados cotiledones, primeras hojas de una planta y el lugar de almacenamiento de nutrientes. 

“Un vegetal cuando más energía y nutrición tiene es en sus primeros diez días de vida y es acá donde nosotros vamos a poder absorber el mayor potencial nutricional y energético de la planta”, señala Tomás.

El poder de la naturaleza para crear vida es increíble. Aunque nos parezca algo normal deténganse a pensar en esta mágica transformación… Una pequeña semilla de unos cuantos milímetros tiene el potencial de transformarse en un radiante girasol o incluso en un gigantesco árbol de metros de altura. Todo este potencial de los brotes y germinados es el que Brotes Chile aprovecha de trabajar y difundir.

“Estas lentejas tienen entre 8 y 10 veces más nutrientes de los que tendrían si estos no hubiesen germinado… diez veces más vitaminas y diez veces más enzimas. Por eso es que los llamo un multivitamínico 100% natural, económico y ecológico”, enfatiza Tomás mientras coge unos germinados de lentejas de recipiente que espera llenar en un par de días.

El cultivo de Brotes Chile

La semillas por lo general “despiertan” y germinan cuando las condiciones de humedad, luz y temperaturas son las correctas para crecer. En una  primera instancia las semillas son activadas con agua y permanecerán dentro de una habitación oscura por aproximadamente tres días.

En una segunda fase los brotes son trasladados a una segunda habitación con luz artificial que mantiene las plantas a una temperatura estable. El volumen de los brotes continúa aumentando de manera acelerada y comienzan a tomar un color verde intenso indicando que ya se comenzó el proceso de fotosíntesis y activación de la clorofila.

Finalmente y en menos de dos semanas los brotes son cosechados, justo antes que la planta necesite de un sustrato con nutrientes para continuar con su ciclo. Es aquí donde realmente podemos graficar el poder de la multiplicación de este superalimento. 

“Imagínate, si con un kilo de lentejas comen de ocho a diez personas, cuando estas se encuentre germinadas en unos diez días van a poder alimentar entre 80 y 100 personas. Se trata de un alimento poderoso” añade Tomás.

La alimentación viva: clorofila y enzimas

¿Sabías que los brotes y germinados continúan generando vitaminas una vez cosechados? 

Los brotes son alimentación viva y es por eso que a pesar de ser cosechados y refrigerados en tu cocina seguirán creciendo y aumentando la cantidad de vitaminas. Al contrario de las frutas y vegetales industrializadas, las cuales comienzan a perder sus vitaminas desde el momento en que son recogidas y transportadas al supermercado.

Lo mismo sucede con la clorofila, molécula vital para las plantas que se descompone a un ritmo muy acelerado una vez cosechada la planta. “El pasto de trigo tiene la particularidad de ser muy eficiente en su fotosíntesis y el 70% de su composición corresponde a clorofila pero esa clorofila debe ser extraída inmediatamente para obtener el total de sus propiedades”. Entre sus atributos principales están regularizar el pH y la oxigenación y depuración de nuestra sangre.

Las propiedades rejuvenecedoras y vivificantes de los brotes podría ser uno de los grandes secretos de la salud de nuestro tiempo. Los brotes además de ser una muy buena fuente de vitaminas poseen grandes cantidades de enzimas digestivas. Las enzimas son uno de los factores más importantes para sostener los procesos vitales de nuestro cuerpo, la falta de éstas es la causa fundamental del envejecimiento.

Mientras la actividad enzimática disminuye, la célula está más susceptible al daño de los radicales libres y otras sustancias tóxicas, lo que dificulta aún más el proceso de reproducción celular. 

Debido a que los brotes son comida pre-digerida, son biológicamente más eficientes que las semillas crudas o cocinadas. Los nutrientes alcanzan el torrente sanguíneo en un proceso más simple, directo y con un menor volumen de alimento.

Para nosotros, la única forma de comer legumbres es a través de cocción pero cuando las cocinamos desnaturalizamos el alimento. Después de 34ºC – 36ºC las enzimas se inactivan, enfatiza Tomás.

La historia de Brotes Chile

Pocas personas saben mejor que Tomás Calderón cómo se ha priorizado el valor comercial de un alimento por sobre su valor nutricional, quien hizo su tesis en manipulación hormonal y trabajó con empresas agrícolas donde el mismo se encargó de “inflar” productos.

“Nosotros “inflábamos” hormonalmente porque necesitabas un cierto calibre para exportar, no veíamos la composición nutricional. Lo importante era cuánto duraba una fruta o verdura sin echarse a perder, si podía llegar a China o en otras palabras si era una buena viajera”.

Además de ver el calibre de un producto (peso, el volumen y la resistencia) también se preocupaban de las propiedades organolépticas; el color, el dulzor o si es crocante, entre otros.

Sin embargo, trabajar en un ambiente que no parecía priorizar el bienestar de las personas más una serie de eventos sincronizados que pusieron a Tomás frente a la posible solución, provocaron el nacimiento de Brotes Chile. No fue necesario recurrir a un nuevo descubrimiento o invento sino que rescatar técnicas y costumbres ancestrales. 

“Los super alimentos, el que tú me nombres, son ancestrales y se han sido utilizados por pueblos antiguos durante cientos de años… la chía, la espirulina, la maca, la chlorella, etc. Pero de todos estos decidimos integrar el que nos parecía más importante; la alimentación viva, que serían los brotes y los germinados”.

Los incas, me cuenta Tomás, se las ingeniaban para sobrevivir sus largas caminatas por sectores sin agua ni alimento poniéndose un saquito de semillas en el pecho que activaban y germinaban con su mismo sudor. “Cuanto tu pones tu sudor o saliva, la semilla absorbe parte de tu ADN, entonces ésta despierta (germina) con una conexión contigo”.

Sabiendo todas las propiedades milagrosas que posee este superalimento cómo es que recién se está redescubriendo ahora. Y la verdad es que siempre han estado solo que por diferentes razones se han olvidado en las civilizaciones más industrializadas. Según Tomás la germinación se iba a ocupar para la Segunda Guerra Mundial como una fuente proteica para los soldados, no obstante fueron reemplazados por los alimentos enlatados, “el boom de la comida procesada”.

Es por eso que hoy Brotes Chile no solo se encarga de la producción de este superalimento sino que también concientiza y educa a las personas sobre cómo tener una alimentación beneficiosa y asequible a través de los brotes y germinados; empoderando a adultos y niños con su salud.

Es así como decidieron aventurarse en las salas de clases de los niños cambiando el experimento clásico del poroto en algodón al cultivo de brotes. “El experimento tiene la misma reportabilidad científica, con la diferencia de que los niños crean su propio alimento, se genera una conciencia de la nutrición y se origina una conexión con los germinados. El último día ellos cosechaban sus frasquitos y se los ponen a sus sandwichs”, nos indica Tomás. 

El proyecto llamado “Alimentando al mundo de vida” de soberanía y seguridad alimentaria solo ha sido realizado por las empresas Brotes Chile y Germinados San Francisco en México. Sin embargo, ahora se están gestando las conversaciones para incluirlo como parte del programa educacional en colegios de Santiago Chile.

Y este proyecto no solo empodera a las personas en cuanto a la obtención de nutrientes sino que también en cuanto a la cantidad de alimento que podemos conseguir. Al contrario de los huertos, los brotes casi no requieren de mantención. Para comer una lechuga, por ejemplo, debes esperar alrededor de 50 días y necesitas 600 litros de agua,  fertilizantes y pesticidas. Con un germinado lo único que necesitas es un espacio en algún mueble de tu cocina y dos litros de agua. 

El autocultivo de brotes y germinados entrega herramientas de independencia y aunque cambiar hábitos es difícil, incluir nuevos no tanto. Sobre todo cuando se trata del cultivo de brotes y germinados donde guardas los platos en tu casa.